Elige tus pensamientos

No siempre estamos conscientes de elegir nuestros pensamientos.

Estamos constantemente bombardeados por medios de comunicación, y hoy en día por las redes sociales.

Nuestros valores y creencias se ven mermados por lo que “la mayoría piensa o dice” y ya es difícil que nos detengamos a pensar si realmente coincidimos con los puntos de vista que se nos presentan.

Últimamente parece que si opinas diferente serás juzgado por “intolerante” “racista” “vendido” y agréguenle.

Lo cierto es que no prestamos atención a la información que entra por nuestros ojos, nuestra mente y lo que finalmente baja hacia el corazón. Por lo cual, lo que habla nuestra boca será exactamente de lo que procesamos en el pensamiento.

Este ejercicio no es fácil. Ya que, así como alguien entrena su cuerpo, la mente también puede ser entrenada.

Elegir con lo que alimentamos nuestra mente, música, lectura, amistades y toda la información que recibimos puede cambiar nuestro pensamiento, para bien o para mal.

Procuremos alimentar nuestro pensamiento con cosas que sean nutritivas a nuestro intelecto. Y conservar aquellas amistades que edifiquen nuestra vida.

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Durante la tormenta

Una de las falacias que te venden, es que llegará el momento en que tu vida exitosa será perfecta. Sin problemas.

La vida no la viviremos de esa manera. No hay colores rosas.

Nuestra naturaleza, como seres humanos es imperfecta cometemos errores e involuntariamente, fallamos.

Ni uno solo de nosotros poseemos la perfección.

Solo somos seres perfectibles.

Por lo cual, hay momentos en nuestra vida que estaremos atravesando grandes tormentas y quizá no tomemos las mejores decisiones.

En este mundo afrontaremos todos los días retos, situaciones problemáticas que forjarán nuestro carácter.

La tormenta no durará para siempre.

Podemos afrontar todo con nuestros ojos puestos en Dios. Confiados en Él.

Dios siempre está trabajando con nuestro corazón.

Nunca se nos dijo que estar en este mundo sería fácil.

Pero tenemos una esperanza.

Nada es personal

Todos tenemos diferentes manera de ver la vida y las cosas. Nuestra madurez es diferente, incluso en diversas etapas de nuestra propia vida. 
A veces nos ensimismamos tanto que no tomamos en cuenta la repercusión que tienen nuestros actos. No sólo en nuestras propias vidas, sino en la de terceros. 
Quizá tomamos decisiones basados en nuestra perspectiva. Podemos tener una visión tan limitada, sobre todo cuando nuestra mente se encierra en cuatro paredes.
Por eso es bueno, leer, viajar, conocer gente, porque tu mente va adquiriendo límites diferentes, comprendiendo al mundo con otros ojos. 
Cuando nuestro egocentrismo es tan alto, le damos a los demás la responsabilidad de nuestras reacciones, nuestros sentimientos. Evitando así adquirir la responsabilidad de nuestras decisiones, acciones y emociones.
Nunca estaremos equivocados si tomamos decisiones de acuerdo a nuestras convicciones, es la única manera de ser auténticos. 
¿En qué están cimentadas tus convicciones? 

Sonríe

Sonríe
Sonríe cuando la luz llegue a tus ojos, 

Cuando sientas la más profunda alegría de saberte vivo.

Sonríe ante las adversidades porque pronto sabrás reconocer la oscuridad de la luz.

Sonríe cuando estés confundido, ya que tranquilizará tu alma y obtendrás paz.

Sonríe cuando te creas perdido, encontrarás un rayo de esperanza.

Sonríe cuando compruebes que aún existe gente buena, empezando por ti mismo.

Sonríe cuando estés triste, porque entonces aprenderás de tu fracaso.

Sonríe cuando estés acompañado, ya que tienes el privilegio de compartir.

Sonríe cuando estés solo, podrás hablar contigo mismo y discernir.

Sonríe cuando nadie te conoce, alguien puede reconocer tus buenas intenciones.

Sonríe cuando todo haya pasado, 

Sonríe cuando todo esté pasando,

Sonríe porque cualquier cosa pasará. 

Sólo sonríe.  

 

¿El mundo se va a acabar? 

Que el mundo se va a acabar es inminente, ya está escrito. Aunque…«»Nadie sabe el día ni la hora en que yo vendré; no lo saben ni siquiera los ángeles del cielo. Es más, tampoco yo lo sé. Sólo Dios, mi Padre, lo sabe.»

‭‭San Mateo‬ ‭24:36‬ ‭TLA‬‬
Que el mundo no conoce del amor y del perdón. Es verdad, solo echemos un vistazo al egocentrismo que hay a nuestro alrededor. 

«Por eso, dejen de hacer lo malo, pues ya hay mucha maldad en el mundo. Hacer lo malo es como andar vestido con ropa sucia. Más bien, reciban con humildad el mensaje que Dios les ha dado. Ese mensaje tiene poder para salvarlos.»

‭‭Santiago‬ ‭1:21‬ ‭TLA‬‬
Que el mundo si conoce del amor y el perdón. También es verdad, solo echa un vistazo a tu alrededor, la naturaleza, las muestras de cariño, los detalles, los amigos, la familia. Toda la creación de Dios. 

¿Nuestra opción? Te puedes asustar, burlarte, tomar como si no fuera verdad, o tomarlo demasiado en serio. 
El mundo está ensimismado en lo material, en los recursos, en el petróleo, en religión y en opiniones… 
En religión… ¿Que si Dios tiene la culpa? Déjame decirte algo, Dios no actúa conforme a lo que el humano diga, opine. Dios es soberano.
«¿Saben por qué hay guerras y pleitos entre ustedes? ¡Pues porque no saben dominar su egoísmo y su maldad!»

‭‭Santiago‬ ‭4:1‬ ‭TLA‬‬
¿Porqué tantas muertes?

Porque el ser humano toma decisiones todos los días, y tenemos nuestras consecuencias. Porque no tenemos sabiduría ni entendimiento, ni si quiera nos preocupamos por nuestro prójimo. Estamos en el egocentrismo total. El típico, “primero piensa en ti, lo demás que te valga” y el no saber discernir correctamente conlleva a los pleitos, guerras, malos entendidos. 

«Si alguno de ustedes es sabio y entendido, demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad. Pero si ustedes lo hacen todo por envidia o por celos, vivirán tristes y amargados; no tendrán nada de qué sentirse orgullosos, y faltarán a la verdad. Porque esa sabiduría no viene de Dios, sino que es de este mundo y del demonio, y produce celos, peleas, problemas y todo tipo de maldad.»

‭‭Santiago‬ ‭3:13-16‬ ‭TLA‬‬

¿Qué nos toca hacer? 

Decidir. 

Decidir amar y perdonar.

Decidir con sabiduría de lo alto. 

Decidir ser salvos. 
«En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de Dios, no hacen lo malo; al contrario, buscan la paz, son obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno; tratan a todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos.»

‭‭Santiago‬ ‭3:17‬ ‭TLA‬‬

Sabiduría de lo alto

Muchas son las cosas que buscamos obtener en la vida. Quizá a veces nos enfocamos más en los bienes materiales, en cosas que se pueden ver y tocar. Esta es la naturaleza del hombre, buscar lo tangible y sobre esto hacer juicio. La sabiduría es algo que definitivamente no tiene esta característica. La sabiduría es un intangible y estoy convencida que esta es una herramienta que permite ver las cosas de manera muy diferente a cuando vemos todo en un primer vistazo, sin ir más allá.

Pero, ¿Cuál es la diferencia entre sabiduría y conocimiento? Según la RAE Sabiduría es prudencia, cuidado en el comportamiento y modo de conducirse en la vida y el conocimiento es: entendimiento, inteligencia, razón natural. Para mí, la diferencia entre la sabiduría y el conocimiento radica en la puesta en práctica del conocimiento, ya que podemos tener acceso a mucho conocimiento, libros, ciencia, pero puede que se quede en nuestra mente, y jamás pongamos en práctica todo lo que hemos estudiado. La sabiduría en cambio, requiere de una experiencia, de un discernimiento y sobre todo de un cambio de comportamiento.

En Santiago 3:13 dice que “El que es sabio y entendido lo demuestra haciendo el bien y portándose con humildad”.
Es decir, que el sabio demuestra con hechos que tiene esta característica. Como ya había dicho, la sabiduría es algo intangible, no lo podemos ver, ni tocar físicamente pero si lo observamos en el comportamiento de las personas. ¿Cuántas veces hemos visto a personas que nos sorprenden con sus respuestas a cuestiones ordinarias?

He de confesar que Santiago es una carta que siempre ha llamado mi atención, sobre todo el tema de sabiduría es un tema que me apasiona.
La frase de Sir Francis Bacon: “Conocimiento es poder” me llama mucho la atención, desde tiempos antiguos se ha buscado obtener también el conocimiento, la ciencia, la explicación de las cosas. Si creo que el conocimiento, o la información que tengamos a la mano, nos da cierto “poder” el cual debe ser usado correctamente para que este se vuelva sabiduría. Con respecto a esto recuerdo que en Eclesiastés 1:18 nos ilustra “Porque en la mucha sabiduría hay mucha angustia, y quien aumenta el conocimiento, aumenta el dolor.” A veces “conocer” nos pone una venda en los ojos cuando queremos desarrollar fe. Es por eso, que creo que es importante definir la sabiduría que realmente dará frutos y sobre todo, saber cuál es la sabiduría que desciende de lo alto. Y no sólo acumular “conocimiento” como tipo bibliotecas en libreros, si no que sean de utilidad, y sobre todo que transforme nuestro entendimiento.

En Proverbios 4:5 se nos dice “Adquiere sabiduría adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca”. Un buen consejo ese de adquirir sabiduría e inteligencia, pero ¿Cómo puedo hacer esto? Primeramente, debemos aprender que la sabiduría que da verdadero entendimiento, y sobre todo en el ámbito espiritual es la sabiduría que viene de lo alto, la sabiduría de Dios. Esto proviene de oír la voz de Dios, a través de su palabra, de la oración, de la alabanza y la adoración. ¿Parece sencillo? Pero en realidad sólo requiere de disciplina, pero sobre todo, de misericordia y gracia, para entender las cosas no sólo por su apariencia, si no poder entender el trasfondo, y que con esto podamos tomar decisiones sabias.

La manera de saber quién es sabio la encontramos en Santiago 3:13 “El que es sabio y entendido lo demuestra haciendo el bien y se porta con humildad”

Por otro lado encontramos el comportamiento de las personas que no son sabias en Santiago 3:14 “Tienen envidias, celos, viven tristes y amargados” y en el 3:15 leemos “La sabiduría que no viene de Dios, produce celos, peleas, problemas y todo tipo de maldad” ¡Uf! Parece que andamos mucho más faltos de sabiduría de lo que realmente nos hemos dado cuenta ¿Verdad? Quizá podemos concluir que si todos buscáramos sabiduría, podríamos tener ambientes laborales mejores, ambientes familiares distintos y ¡Podríamos ahorrarnos tantas cosas! Pero, es difícil trabajar en la sabiduría en lugar del pleno conocimiento. Y vemos estos frutos negativos que aparecen por todas partes, a todas horas, en diferentes ambientes.
Adquirir sabiduría es ir madurando, ya que con la experiencia y discernimiento puedes ver las situaciones, sobre todo las difíciles, desde un punto de vista más misericordioso, por lo tanto seremos más serenos para tomar decisiones y/o para emitir algún juicio.
Si buscáramos constantemente la sabiduría, muchos de nuestros problemas en nuestras relaciones humanas se verían simplificados ya que siempre buscaríamos vivir en paz para con todos. En Santiago 3:17 se nos dice: “Buscar la paz, obedientes y amables con los demás, se compadecen de los que sufren y siempre hacen lo bueno, tratan a todos de la misma manera y son verdaderos cristianos” ¡Simple! ¿No?

Cuando no estamos acostumbrados a trabajar en nuestro carácter ni en adquirir sabiduría, llegamos a tomar decisiones arrebatadas y por supuesto, nada sabias. Por eso es que en Proverbios se repite tanto el mensaje como en el 18:15 “El corazón del entendido adquiere sabiduría, y el oído de los sabios busca la ciencia” Siempre debemos buscar la sabiduría para tomar decisiones correctas. Por eso, en Santiago 1:5 se nos dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” Debemos insistir en buscar sabiduría, para poder conducir nuestra vida según la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.

Obtener sabiduría es parte de poseer las riquezas espirituales que los hijos de Dios tenemos. Decidir sabiamente, a la larga dará frutos en riquezas también materiales, quizá no para vanagloriarnos, pero si será para administrarlos de manera efectiva para Dios. Porque también dice en Proverbios 8:11 “Mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella”. Es decir, ninguna riqueza terrenal, puede compararse a la sabiduría que proviene de Dios.
¿Cómo es la sabiduría que desciende de lo alto? En Santiago 3:17 dice “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” Sin duda, el tener sabiduría se nota por los frutos que tengamos en nuestras vidas. Pura, para que no haya mancha, ni intenciones ocultas, Pacífica, porque cuando tomamos decisiones y tengamos sabiduría se nota que no necesitamos de acciones arrebatadas. Amable porque el trato con nuestros semejantes debe ser cordial. Benigna, porque aún y cuando la situación sea difícil, el resultado va a ser para bien de nuestras vidas. Llena de misericordia, porque está fundada en la soberanía y voluntad de Dios, en donde el amor predomina. De buenos frutos, porque por los frutos conocemos de lo que está hecha una persona. Sin incertidumbre porque ya hemos visto que el que es de doble ánimo es inconstante y es como una ola que viene y que va. Sin hipocresía, porque la sabiduría viene de Dios y se escribe en nuestro corazón, donde podemos ser auténticos.

Esto puede cambiar nuestros paradigmas, quizá debemos en lugar de pedir tantas cosas materiales, primero, pedirle a Dios sabiduría para saber pedir, y segundo para saber administrar todo lo que Dios provee.

CONCLUSIÓN
Como había dicho anteriormente, el tema de la sabiduría siempre ha llamado mi atención a través de los años. Es por eso que he decidido estudiar más la palabra de Dios en el instituto, pero no quiero que se quede sólo en conocimiento o información. Definitivamente quiero que Dios sea quien me revele a través de su gracia y misericordia todo lo que necesito para adquirir sabiduría. Sé que los bienes materiales que pueda obtener en este mundo van y vienen, pero la sabiduría es algo que puedo cargar a todos lados, rica o pobre. Y que con esto puedo tomar decisiones sabias y guiarme en sabiduría de lo alto hacia el propósito que Dios tiene para mí.
Santiago es mi libro favorito de la Biblia, y ahora que lo estuvimos estudiando, me gustó mucho más ya que son cuestiones completamente prácticas que se pueden aplicar a mi vida.
Definitivamente hay que seguir buscando sabiduría y no sólo conocimiento, ideas, conceptos. Si no buscar: “La Sabiduría que es de lo alto”

Mi viaje a la Sierra

 

Mi primer viaje misionero

Semana Santa 2014 para mi fue diferente que otros años en estas mismas fechas…

La gran comisión.

Seguramente lo que sucede en una banca de alguna escuela es el principio de alguna historia. Al menos para mi, lo fue , “Id a todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” era un mensaje que resonaba en mi mente como nunca antes lo había hecho.  Si, claro que en tu vida como cristiano siempre se repite este pensamiento, tal vez de una manera sistemática, pero hay veces que la visión se vuelve cada vez más clara. Pero ¿Qué hacer? ¿Cómo hacer?

Lo que me encanta de Dios es que no hay casualidades. Justo anunciaban en esos días en la Iglesia que en semana santa había un viaje misionero a la Sierra. ¡Ándale!

¿Qué tiene Dios para mi?

Comienza la idea a retumbar en mi cabeza, sinceramente lo veía muy lejano, eso de ir a la sierra sonaba muy peligroso, arriesgado. “Como que eso es para gente que tiene un gran llamado”. Y la mayoría de las veces lo dejamos para después. Traté de ver quien iba conmigo, pero no obtuve éxito, así que comencé a orar a Dios. Cada día en mi corazón sentía que debía ir no importaba quien iba y quien no.

Siempre estamos buscando respuestas, para nuestros problemas, para nuestras angustias, la mayoría intentamos resolverle a Dios las cosas, le decimos como y cuando debe actuar según nuestras expectativas y lo volvemos una oración. ¡Qué padre es ver como nuestros planes se deshacen para que obtengamos lo mejor! Cuando Dios tiene el control.  Total que me decidí a ir, no importando el quien iba a ir y quien no.

Una semana antes la emoción y los preparativos se intensificaban. ¿Qué tiene Dios para mi? Había que preparase de muchas maneras, pero sobre todo con oración y una lista de cosas importantes que nos dieron para llevar a la sierra: rollos de papel, medicina para dolor de cabeza y estómago, sleeping, botella de agua, tienda de acampar, bloqueador solar, cachucha, cambio de ropa, colchón de aire, lámpara de mano, chamarra, toallas húmedas, gotas para agua, chucherías, comida, curitas, desodorante, cepillo de dientes, botas, tenis… etc. ¡No saben lo importante que es cada cosa de esta lista! Pero sobre todo una de las cosas más importantes que tienes que llevar es: UNA BUENA ACTITUD. ¡Qué no falte!

Iniciando el viaje

Emocionante es iniciar el viaje con un grupo de personas con las que has convivido alguna vez, o tal vez no, pero ahí vas con la mejor actitud. Y es que, desde que sale uno de la ciudad, comienza Dios a tratar con tu corazón. Estoy segura que la vivencia de cada quien es diferente, pero la transformación del corazón es para todos. El viaje para llegar hasta el Cerro de la Bandera en el Mezquital, Durango duró aproximadamente 6 o 7 horas. Pasando por diversos paisajes con vegetación diferente pero sobre todo ese cielo azul que caracteriza a Durango. Bajamos la montaña y después comenzamos a subir hasta aproximadamente 2800mts. Donde, hasta la temperatura cambió, mucho frío, mucho sol, un poco de aire. La carretera tiene lugares pavimentados, pero otros tramos están llenos de “Polvo natural”. No llevábamos ni cuatro horas de viaje y ya estábamos empanizados de tierra color blanco. ¡Y aún quedaban 3 días por delante y sin bañarse! Intentamos cantar durante el viaje, pero una ola de polvo llenó nuestras bocas lo suficiente como para mejor cubrirnos la cara.  Así, llenos de tierra, fotos, paisajes, piedras, terracería llegamos al pueblo de Gavilanes. En donde nos cobraban 50 pesos por pasar hasta nuestro destino, ya que estaba prohibido pasar por el camino por donde decían estaba Jesús.  ¡Uff! Una vez cubierta la cuota por camioneta seguimos nuestro camino.

Acampando

¿Verdad que les dije que era importante llevar todo lo de la lista? Pues bien, llegamos a acampar en un terreno de un hermano pastor de la comunidad Tepehuana. Para nuestra suerte (mujeres) este año si habían puesto una letrina para nosotras. ¡Ajijos! ¿Cómo se usa esto? Jajaja. Es hora de valorar nuestros baños, cañerías y lavamanos. Porque aquí, sólo papel de baño y toallitas húmedas. Una vez instalados, en el terreno, también aprendimos a valorar nuestras confortables camas de nuestras casas, es literal que puedes utilizar una piedra como almohada allá. Los que llevábamos colchón inflable fue menor el sufrimiento (a menos que se te ponchara). Y bueno, a adoptar el hogar que sería el refugio por 3 días: la tienda de campaña.

El grupo se hizo más grande, de Durango éramos 23 y del centro del país venían otros 43 (aprox.) así que el campamento era bastante grande y se hizo una fogata, donde era el centro de reunión para todos. Además de que el frío nos obligaba a mantenernos en el área.  A cierta hora de la noche, tu lámpara se volvía una herramienta necesaria para caminar y andar en el campamento. La primera noche la cena era papas y huevo cocido. La verdad toda la comida que nos sirvieron muy hospitalarios los hermanos tepehuanos fue deliciosa, excelente sabor. Sin embargo, vas aprendiendo a valorar cada una de las cosas que consigues tan fácil en un Oxxo cerca de tu casa.

¿Cómo te llamas?

En la búsqueda de un café para calentar los ánimos en la primera noche, me topé con una personita que cambió mi existencia. La verdad, nunca me dijo que como se llamaba. Por más que le insistí en mi propio idioma y en tepehuano. Ella nunca me dirigió la palabra. Pero, desde el primer momento, con sus lindos ojos y su mirada, nos hicimos amigas. Siempre le pregunté “¿Cómo te llamas?” De ahí en adelante, todos los días tuvimos una comunicación especial, danzamos, corrimos, jugamos y nos agarramos de la mano. Dios usó la vida de esta pequeñita, mi amiguita para tratar y renovar mi corazón. Un corazón que necesitaba restauración.

Actividades

Si crees que no tienes dones y talentos, bueno, pues aquí comienza una de las pruebas. ¿Se acuerdan de la BUENA ACTITUD? Sobre todo la actitud de Servicio, hay diversas actividades en las que te puedes involucrar: niños, jóvenes, adultos, juegos, brigada médica, oración, cuidar el campamento, clases de cocina y todo lo que se pueda ocurrir en ese momento que se necesite para que las cosas fluyan durante esos días. El trabajo en equipo es indispensable. Cada quien puede poner su granito de arena para que todo salga bien.  Hasta la misma comunidad tepehuana tiene sus traductores para poder facilitar la tarea de comunicación.  Pero, sobre todo, una de las actividades más importantes es la de convivir con la comunidad Tepehuana, puede ser desde ceder nuestros lugares dentro de los servicios, danzar con ellos en un mismo espíritu, orar por ellos, limpiar sus caritas a los niños o jugar con ellos en equipo.  Claro que hay mucha necesidad, se puede dar ropa, asistencia médica, pero sobre todo, lo más importante es poder COMPARTIR del AMOR que DIOS nos ha dado. Dar de gracia lo que hemos recibido de gracia.

Algo muy importante que quiero resaltar es que para este viaje, se hacen muchas cosas que a veces como participantes no alcanzamos a ver, eso es, que no es un viaje que se planea en unos días, puede ser hasta un año, en el que muchas cosas se realizan con anticipación para el día indicado. En mi corazón me llevo: ¿Cómo me puedo preparar para cumplir con el propósito de Dios para mi vida y para con los demás? La preparación en todos los ámbitos es importante: oración, planeación, herramientas, ingredientes para la cocina, cosas para llevar, etc… No hay límite para lo que tu creas que puedes hacer para esta misión.

La pasión

Increíble poder celebrar que Jesucristo venció a la muerte y triunfó, dejando nuestros pecados atrás, dándonos una vida eterna. Y es que al reconocer esto, no importando lengua, tribu, nación, cultura es cuando aprendes a gozarte. La pasión con la que la comunidad tepehuana se entrega a Dios en medio de todas las necesidades, hace que te sientas renovado en tu búsqueda de Dios.

El esfuerzo que hacen los pastores locales tepehuanos con toda su gente por servir a foráneos, es indescriptible, culturalmente son conservadores, además de cuidar todos los pocos recursos con los que cuentan. Uno de los más importantes: el agua. Allá es difícil poder bañarse todos los días, incluso tener agua para tomar.  No hay luz, no hay agua, no hay baños, no hay muchos ingredientes de comida a los que estamos acostumbrados. Un platillo tan simple como nopales con huevo, se vuelve un manjar.

Es de admirarse la pasión y la hospitalidad de la comunidad tepehuana. Una de las tantas lecciones que se lleva uno en el corazón.

Viaje de regreso

Es raro, ya quieres regresar a tu casa, pero al mismo tiempo no te quieres ir de aquel lugar donde aprende uno tanto. Y si crees que todo lo que quiere Dios tratar contigo ha terminado. Esto no se acaba hasta que se acaba. La buena actitud no debe de terminar. Y es que puede, que como a nosotros, pasen cosas que aún se ponga a prueba tu paciencia, tu tolerancia y tu búsqueda de Dios. Para no hacerles el cuento largo, dos ponchadas de llantas, un calentamiento de frenos y que te quedes sin gasolina en medio de la sierra hacen que ¡Uno se acuerde que es cristiano! ¡Hay que seguir orando! Jaja. Dios no se queda con nada. ¿Verdad? Llegamos a Durango el Domingo en la noche cansados, sin bañarse, pero con una bendición enorme. ¡Con una renovación!

Datos interesantes

25 años tardaron en traducir el Nuevo Testamento al Tepehuano, con ayuda de hermanos que son de esa región. Así como el doblaje al tepehuano de una película de la Vida de Jesús. Interesante saber que hay niñas que están estudiando en Durango, dejando su familia, otros han estudiado en Instituto Bíblico para poder enseñar a gente de su comunidad.

¿Crees que esto no es pasión por Dios? ¿Cuándo iremos por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura?

Decidir hacer un cambio en tu propia vida, es también decidir hacer un cambio en la vida de los demás.

Busca primeramente el reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura.